La Junta Directiva de la Sociedad Venezolana de Cardiología (SVC), en representación de toda la comunidad de la salud cardiovascular del país, expresa su más profunda solidaridad y unión con el pueblo venezolano ante la difícil situación y los momentos de angustia vividos a causa del reciente movimiento telúrico.
En momentos de crisis, nuestra misión no solo es asistir en las salas de emergencia, sino proveer a la ciudadanía de las herramientas necesarias para proteger su salud en sus hogares y comunidades. La evidencia científica internacional y los registros epidemiológicos históricos demuestran de forma contundente que las semanas posteriores a un desastre natural registran un incremento significativo en la incidencia de infartos al miocardio, crisis hipertensivas y arritmias graves, producto del estrés postraumático agudo, la impotencia y la activación extrema del sistema nervioso simpático.
Ante este panorama de vulnerabilidad, la Sociedad Venezolana de Cardiología emite el siguiente pliego de recomendaciones oficiales dirigidas a la población general, con el objetivo de mitigar el impacto del trauma sobre el corazón:
RECOMENDACIONES PARA DISMINUIR EL RIESGO CARDIOVASCULAR POST-TRAUMÁTICO
1. Control de la Presión Arterial y Continuidad Médica
No suspenda su tratamiento: Instamos de manera prioritaria a los pacientes diagnosticados con hipertensión, insuficiencia cardíaca, cardiopatía isquémica o cualquier afectación cardíaca que requiera tratamiento continuo a no interrumpir bajo ninguna circunstancia la toma de sus medicamentos diarios. El estrés emocional duplica la necesidad de mantener el control farmacológico.
Monitoreo en refugios o puntos de atención: Si perdió sus medicamentos durante el evento, acuda de inmediato a los puntos de socorro, autoridades de salud o centros médicos más cercanos para gestionar su reposición.
2. Reconocimiento Temprano de Signos de Alarma
El dolor o la angustia emocional pueden enmascarar eventos cardíacos en curso. La población debe acudir a una evaluación médica inmediata si presenta:
- Dolor, opresión o sensación de ardor en el centro del pecho que se extiende al cuello, mandíbula o brazo izquierdo.
- Falta de aire súbita o dificultad respiratoria no asociada a esfuerzo físico.
- Palpitaciones rápidas, persistentes y desordenadas.
- Mareos severos, sudoración fría extrema o pérdida del conocimiento.
3. Manejo de la Impotencia y el Estrés Agudo
La sensación de descontrol e indefensión eleva drásticamente las hormonas del estrés (adrenalina y cortisol), las cuales contraen las arterias y aumentan la frecuencia cardíaca. Para contrarrestarlo de forma biológica, recomendamos:
Ejercicios de respiración consciente: Realizar la respiración rítmica (como el método 4-7-8: inhalar en 4 segundos, retener 7 y exhalar en 8 segundos) de forma repetida durante el día ayuda a activar el sistema nervioso parasimpático, reduciendo de forma natural la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
Filtrado de información: Evite la exposición sobrecargada y repetitiva a noticias trágicas o rumores en redes sociales que incrementen el estado de pánico colectivo. Infórmese solo mediante fuentes oficiales dos veces al día.
4. Cuidado Mutuo y Red de Apoyo Comunitario
Canalice la frustración a través de la solidaridad: El aislamiento empeora el pronóstico de salud mental y cardiovascular. La organización y el apoyo mutuo entre vecinos y familiares estimulan la liberación de oxitocina, un protector endotelial natural que ayuda a relajar los vasos sanguíneos y mitiga el sentimiento de impotencia.
Especial atención a los cuidadores: Quienes lideran las labores de rescate o el cuidado familiar suelen ignorar sus propios síntomas debido al deber. Monitoree activamente el estado físico de los pilares de su comunidad.
5. Alimentación e Hidratación de Emergencia
Cuidado con el exceso de sodio: En situaciones de contingencia, el consumo de alimentos procesados, enlatados o snacks suele aumentar. Estos productos contienen altas cantidades de sal que pueden disparar la presión arterial. Se recomienda equilibrar la ingesta promoviendo el consumo de agua potable disponible para facilitar la eliminación del sodio por vía renal.
La Sociedad Venezolana de Cardiología reafirma su compromiso inquebrantable con el bienestar del país. Exhortamos a los médicos cardiólogos, internistas y al personal de atención primaria a lo largo del territorio nacional a mantener una vigilancia activa frente a la sintomatología cardiovascular en las consultas comunitarias y de emergencia durante las próximas semanas.
"Unidos en la prevención, protegemos el corazón de Venezuela."
Junta Directiva
Sociedad Venezolana de Cardiología