| Archivo | Acción |
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| 07. Fuenmayor A (135-139).pdf | Descargar |
Antecedentes: Los teléfonos móviles (TM) son de amplio uso en la actualidad. Si un sujeto recibe una llamada al teléfonos
móviles, en un ambiente donde no puede contestarla, se puede generar estrés y ocurrir cambios en la frecuencia cardíaca,
en su variabilidad, o en la presión arterial. Investigar esta hipótesis fue el objetivo de este estudio. Métodos: Previo
consentimiento escrito del sujeto y su representante, incluimos 25 jóvenes sanos, (7 femeninos y 18 masculinos), de 17,5 ± 1,9 años, con una estatura de 170,9 ± 7,7 cm y un peso de 66 ± 9,6 kg. Antes de iniciar las medidas, el sujeto reposó acostado en una camilla por 10 minutos en un ambiente con temperatura controlada a 20 °C. Seguidamente, medimos la presión arterial (PA) y se le realizaron dos electrocardiogramas consecutivos de 12 derivaciones, cada uno de 90 segundos. Durante el registro del segundo electrocardiograma se le realizó una llamada al teléfono móvil que se le impedía contestar y, a continuación, volvimos a medir la presión arterial. Resultados: Luego de la llamada, se demostró un incremento pequeño pero significativo en la presión arterial sistólica. No se encontraron diferencias significativas en la frecuencia cardíaca, en la desviación típica de los intervalos R-R ni en la presión arterial diastólica.
Conclusión: La llamada al teléfono móvil que no puede ser contestada puede producir un aumento significativo en la presión arterial sistólica que no parece estar mediado por activación simpática.
Palabras clave: Frecuencia cardíaca. Variabilidad de la frecuencia cardíaca. Presión arterial. Teléfono Móvil. Electrocardiograma.