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01. Arocha I (66-69).pdfDescargar
  • Publicación Avances Cardiológicos
  • Volumen 24
  • Número 3
  • Autor(es) Dr. J. Ildefonso Arocha R*
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  • Fecha de creación 01/09/2004
  • Última actualización 29/01/2025
Resumen:

INTRODUCCIÓN Las pautas del Séptimo Comité Nacional Conjunto (JNC7) establecieron una nueva categoría no hipertensiva, denominada “prehipertensión” delimitada por valores tensionales de 120 a 139 mmHg para la presión arterial sistólica (PAS) o de 80 a 89 mmHg para la presión arterial diastólica (PAD) (1). Ni las pautas europeas (2) ni las de la Organización Mundial de la Salud/Sociedad Internacional de Hipertensión (3) aceptaron dicho término y mantienen la categoría de presión arterial normal-alta para aquellos niveles de PAS entre 130 a 139 mmHg o PAD entre 85 y 89 mmHg.

Más aún, la reciente clasificación propuesta por la American Society of Hypertension (ASH) (4) considera que la presión arterial (PA) debe ser conceptualizada como un factor de riesgo continuo en el contexto del riesgo cardiovascular global y que la hipertensión no debe ser catalogada exclusivamente sobre los valores de las cifras tensionales. Esta nueva propuesta integra la presencia o no de factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, marcadores precoces de la enfermedad y daños a órganos blancos, definiendo la etapa 1 de la enfermedad como “elevaciones ocasionales o intermitentes de la presión arterial o al menos un factor de riesgo cardiovascular o hasta un marcador precoz de enfermedad cardiovascular, pero sin evidencia de daño a órgano blanco (DOB)”. Mientras que las etapas 2 y 3 están marcadas por la elevación sostenida de la presión arterial. No obstante, aquellos sujetos con dos o más marcadores o evidencia de DOB deben ser incluidos en la etapa 2 independientemente de las cifras tensionales.

Además de los problemas de terminología (si es más adecuado el término prehipertensión que el de presión arterial normal-alta o viceversa) y sin minimizar el hecho de incluir a las personas con valores de PA de 120-130/80-89 en el grupo de prehipertensión en el JNC7, la creación de esta categoría está basada en una evidencia científica proveniente del estudio de Framingham (5). El seguimiento por un período de cuatro años de los sujetos no hipertensos en dicho estudio permitió identificar un incremento escalonado en la incidencia de HA a través de los tres estratos de no hipertensos (Tabla 1).

Al mismo tiempo se pudo detectar un incremento en la incidencia de mayor riesgo de eventos vasculares en el seguimiento de 10 años en el grupo con PA normal alta correspondiente a 2,5 en la mujer y 1,6 en el hombre en comparación al grupo de sujetos con PA óptima (6). Probablemente, buena parte del incremento del 10 % en la prevalencia de la hipertensión en EE.UU durante la última década puede ser debido al carácter evolutivo de la prehipertensión no descubierta o no tratada (7).